Las acaban de presentar y cuentan con una pequeña sorpresa: las medallas de los Juegos Olímpicos de Invierno (Vancouver, 2010) rompen con algunas tradiciones en el apartado estético, pero es que además cuentan con sorpresas en su interior.
Así, una parte de ellas está hecha de placas base recicladas y pesan lo suyo (aproximadamente medio kilo cada una) Ya sabes, es una forma de reciclar también, aunque sea a pequeña escala…









